El Racing Genk belga expresó este viernes su protesta “con la mayor firmeza” por la gestión de los incidentes que provocaron un retraso de 53 minutos en el inicio del partido de Liga Europa ante el Utrecht neerlandés, un encuentro que finalmente se disputó sin público visitante y terminó con victoria 0-2 para el conjunto belga, resultado que le aseguró al menos una plaza para la repesca.
En un comunicado oficial, el club aseguró haber recibido imágenes y mensajes que evidencian “un uso innecesario y excesivo de la violencia policial” durante los hechos ocurridos en el estadio. “El club condena con la mayor firmeza esta actuación desproporcionada de las autoridades locales contra aficionados inocentes del KRC Genk”, señaló la entidad.
De acuerdo con las autoridades locales, en una nota recogida por la prensa belga, la intervención policial se produjo después de que un grupo de seguidores del Genk forzara los controles de seguridad antes del inicio del encuentro, correspondiente a la séptima jornada de la Liga Europa. Según esa versión, los aficionados causaron daños en las instalaciones del estadio y se negaron a abandonar la grada visitante.
Ante el riesgo generado, las autoridades decidieron evacuar a los cerca de 1,200 aficionados belgas que se desplazaron a los Países Bajos para presenciar el partido, una medida que fue consultada con la UEFA. El FC Utrecht explicó que los daños en la grada visitante impedían garantizar su limpieza y seguridad a tiempo, por lo que, tras la consulta con el organismo europeo, optó por no permitir el acceso de público visitante.
El Racing Genk, que anunció la devolución del importe de las entradas a sus aficionados, lamentó el trato recibido por la mayoría de su hinchada. “El club lamenta profundamente que 1,200 fieles aficionados del Genk no pudieran estar presentes en una bonita victoria europea fuera de casa y que permanecieran innecesariamente durante horas retenidos en los autobuses”, añadió la entidad.
El club belga informó además que ha iniciado una investigación interna sobre los hechos y que llevará el caso ante las autoridades de la ciudad de Utrecht.