Noruega firmó una de las mayores sorpresas del Mundial al derrotar 2-1 a Brasil y asegurar su clasificación a los cuartos de final, dejando fuera a la Canarinha antes de esta instancia por primera vez desde 1990.
El conjunto dirigido por Ståle Solbakken superó un complicado inicio de partido luego de que Kristoffer Ajer cometiera un penal sobre Matheus Cunha a los 13 minutos. Sin embargo, el arquero Ørjan Nyland mantuvo el empate al detener el cobro ejecutado por Bruno Guimarães, en una acción que sorprendió a la afición brasileña, que esperaba que Vinícius Júnior asumiera la responsabilidad desde los once pasos.
En el complemento, los ajustes tácticos de Solbakken cambiaron el rumbo del encuentro. Los ingresos de Andreas Schjelderup y Oscar Bobb aportaron mayor profundidad al ataque escandinavo y comenzaron a generar constantes problemas para la defensa brasileña.
La recompensa llegó al minuto 79, cuando Schjelderup envió un centro preciso que Erling Haaland convirtió de cabeza para abrir el marcador, imponiéndose por el juego aéreo sobre los defensores brasileños.
Con Brasil lanzado al ataque en busca del empate, Noruega encontró los espacios para sentenciar el encuentro. A los 90 minutos, Schjelderup volvió a asistir a Haaland, quien recibió el balón fuera del área y conectó un potente disparo que venció al guardameta brasileño para firmar el 2-0.
El descuento llegó en el tiempo añadido mediante un penal convertido por Neymar, aunque el tanto únicamente maquilló el marcador.
La victoria significó una clasificación histórica para Noruega, que mantiene intacto su sueño mundialista gracias a una actuación estelar de Haaland. Brasil, por su parte, se despidió del torneo antes de los cuartos de final por primera vez en 36 años.