Noruega escribió una página histórica en la Copa del Mundo al conseguir, por primera vez, una victoria en un partido de eliminación directa. La selección nórdica derrotó 2-1 a Costa de Marfil en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, con un gol decisivo de Erling Haaland en los minutos finales.
Ante 69,665 espectadores en el Estadio Dallas, Noruega tomó la ventaja al minuto 39 gracias a Antonio Nusa, quien definió con un preciso disparo cruzado que dejó sin opciones al guardameta marfileño Yahia Fofana. Aunque Costa de Marfil dominó gran parte de la primera mitad, no logró traducir ese control en el marcador.
La respuesta africana llegó al minuto 74 con una brillante acción individual de Amad Diallo. El atacante del Manchester United dejó atrás a varios defensores antes de definir de zurda frente al arquero Orjan Nyland para igualar el encuentro.
Cuando el partido parecía encaminado al tiempo extra, apareció la gran figura noruega. Al minuto 86, Martin Ødegaard inició una combinación con Patrick Berg, quien envió un centro preciso para que Erling Haaland solo tuviera que empujar el balón al fondo de la red y sellar el 2-1 definitivo.
La anotación desató la emoción en las gradas y en el banquillo noruego. Las cámaras captaron a Alf-Inge Haaland, padre del delantero, llevándose las manos al rostro antes de celebrar el histórico tanto de su hijo.
Con este gol, Haaland alcanzó las 60 anotaciones en 53 partidos con la selección absoluta de Noruega, confirmando su condición de máximo referente ofensivo del equipo.
Tras el pitazo final, los jugadores noruegos rodearon a Haaland para celebrar una victoria que no solo significó el pase a los octavos de final, sino también el primer triunfo de Noruega en una fase de eliminación directa en la historia de los Mundiales.