La selección de Cabo Verde afronta con optimismo su segundo compromiso en el Mundial 2026, convencida de que puede sorprender nuevamente cuando se enfrente este domingo a Uruguay en Miami, por la segunda jornada del Grupo H.
El combinado africano llega fortalecido tras igualar sin goles frente a España en su debut mundialista, un resultado que lo convirtió en una de las revelaciones del torneo y que catapultó a la popularidad a su experimentado guardameta Vozinha.
Las celebraciones del arquero de 40 años tras el histórico empate se viralizaron en redes sociales y, además, permitieron que su madre, Ana Candida Evora, obtuviera una visa para viajar a Estados Unidos y presenciar en directo el segundo encuentro de su hijo en una Copa del Mundo.
Sin embargo, Vozinha aseguró que el equipo ya dejó atrás la euforia del estreno y concentra todos sus esfuerzos en el desafío que representa enfrentar a Uruguay.
“Creemos que podemos hacer algo grande y quizá quitarles algunos puntos. Estamos aquí para competir y no debemos ponernos límites, aunque vengamos de un país pequeño”, afirmó el guardameta.
El optimismo también fue compartido por el mediocampista Deroy Duarte, quien sostuvo que el empate ante España demuestra que cualquier resultado es posible.
“Si nadie esperaba que empatáramos con España, ¿por qué no pensar en ganarle a Uruguay?”, expresó.
Por su parte, Uruguay llega con la presión de conseguir una victoria tras igualar 1-1 ante Arabia Saudita en su debut. El equipo dirigido por Marcelo Bielsa mostró dos caras distintas durante ese encuentro: una primera mitad discreta y una segunda en la que generó múltiples ocasiones para llevarse el triunfo.
El centrocampista Rodrigo Bentancur reconoció errores en el primer partido, aunque destacó la reacción mostrada tras el descanso.
“El primer tiempo fue malo, pero nos quedamos con la rebeldía del segundo. Tuvimos opciones para ganar y esa sensación nos da confianza”, señaló.
Todo apunta a que Bielsa realizará ajustes en su alineación, incluido un posible relevo del delantero Darwin Núñez, quien fue sustituido al descanso en el duelo anterior.
Con España como último rival de grupo, Uruguay sabe que una derrota o un nuevo empate complicaría seriamente sus aspiraciones de clasificación, mientras que Cabo Verde buscará prolongar el sueño y consolidarse como una de las grandes historias del Mundial 2026.