El astro argentino Lionel Messi aseguró que le gustaría convertirse en propietario de un club de fútbol una vez que se retire de la actividad profesional, en una entrevista difundida este martes por el canal de streaming argentino Luzu TV, en la que también habló de su vida personal, su carácter y aspectos poco conocidos de su intimidad.
«Técnico la verdad que no me veo, mánager me gusta, pero si te tengo que decir una de las tres, me gusta más la de ser propietario», afirmó el capitán de la selección argentina en la entrevista, grabada en diciembre. Messi explicó que le atrae la idea de iniciar un proyecto desde abajo. «Me gustaría tener mi propio club (…) arrancar de abajo y poder darle la oportunidad a los chicos, a la gente, que crezcan y hacer un club importante», añadió.
A sus 38 años, el campeón del mundo en Catar 2022 dio señales de que ya ha comenzado a explorar ese camino. En mayo de 2025 se incorporó como socio del club Deportivo LSM, una institución de divisiones menores del fútbol uruguayo impulsada por su amigo y excompañero Luis Suárez. El rosarino, que aún no define si disputará el Mundial de 2026, se mostró distendido y más sonriente que en otras apariciones mediáticas.
Durante la charla, Messi también se refirió a su relación con su esposa, Antonela Roccuzzo, y se describió como romántico, aunque poco demostrativo. «Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda. Disfruto mucho estar solo», confesó, al tiempo que se definió como una persona «muy estructurada».
El actual jugador del Inter Miami reconoció además que suele guardarse los problemas y que durante su etapa en el FC Barcelona recurrió a la terapia para manejar su manera de ser. «Soy mucho de comerme las cosas, de guardarme todo para adentro», explicó. También admitió que es muy autocrítico cuando las cosas no salen bien dentro del campo. «Me he ‘puteado’ bastante», dijo al recordar partidos en los que falló ocasiones claras.
Messi recordó con pesar su renuncia a la selección argentina tras perder tres finales consecutivas entre 2014 y 2016, una decisión de la que luego se arrepintió. «Veía los partidos de la selección y me quería morir. Menos mal que pude volver», afirmó.
Finalmente, el delantero dejó un mensaje de perseverancia que, según dijo, resume su trayectoria. «El mejor ejemplo es no renunciar nunca, seguir intentándolo. Golpearte, levantarte y volver a intentarlo», subrayó.
En un tono más relajado, también confesó su reticencia al baile —al que solo se anima cuando está «escabiado»— y reveló que su bebida alcohólica favorita es el vino, que a veces mezcla con Sprite «para que pegue más rápido».