El Nápoles, vigente campeón de Italia, se impuso este domingo por 2-0 en su visita a la Lazio y se mantuvo a un punto del liderato de la Serie A, que sigue en manos del AC Milan tras su triunfo del viernes ante el Cagliari (1-0), en el marco de la 18ª jornada del campeonato.
Bajo una intensa lluvia que por momentos cayó con fuerza sobre el estadio Olímpico de Roma, el conjunto dirigido por Antonio Conte encarriló su quinta victoria en las últimas seis jornadas gracias a los goles de Leonardo Spinazzola, a los 13 minutos, y del central Amir Rrahmani, a los 32.
Pese a las ausencias de Kevin De Bruyne y André-Frank Zambo Anguissa, el Nápoles volvió a mostrar solidez y eficacia para alcanzar los 37 puntos y recuperar la segunda posición de la tabla, quedando a solo una unidad del Milan. No obstante, ambos podrían ser superados por el Inter de Milán, tercero provisional con 36 puntos, si los nerazzurri vencen este domingo al Bolonia en San Siro.
En la Lazio, el foco también estuvo en el banquillo. Maurizio Sarri regresó a dirigir al equipo tras haberse sometido la semana pasada a una intervención quirúrgica para corregir un trastorno del ritmo cardíaco. Sin embargo, su reaparición no evitó una nueva derrota del conjunto romano.
El revés, el sexto de la temporada, deja a la Lazio en la novena posición con 24 puntos, cada vez más alejada de los puestos de clasificación a la Liga de Campeones. Además, el equipo local terminó el encuentro con nueve jugadores por las expulsiones de Tijjani Noslin, en el minuto 81, y de Adam Marusic, en el 89, este último tras un altercado con el defensor del Nápoles Pasquale Mazzocchi, quien también vio la tarjeta roja.