El Atlético de Madrid ha pasado, en poco más de un mes, de disputar el liderato a quedar seriamente rezagado en la pelea por el título de LaLiga. El pasado 2 de diciembre, antes de su visita al Barcelona en el Camp Nou, el conjunto rojiblanco se encontraba a solo tres puntos del liderato azulgrana. Hoy, la distancia es de once unidades, consecuencia directa de un desplome de ocho puntos en apenas cinco jornadas.
La caída coincide con el fuerte ritmo de sus principales competidores. El Barcelona encadena actualmente nueve victorias consecutivas; el Real Madrid ha ganado cuatro de sus últimos cinco partidos ligueros; y el Villarreal suma siete triunfos en sus ocho compromisos más recientes. Los tres han adelantado al Atlético, cuya producción como visitante se ha convertido en un lastre casi definitivo.
El empate 1-1 frente a la Real Sociedad en Anoeta profundizó las dificultades lejos del Metropolitano. Desde la derrota por 3-1 en el Camp Nou, el equipo de Diego Simeone ha ido perdiendo terreno de manera progresiva. A ese revés se sumaron la caída por 1-0 ante el Athletic Club en San Mamés, las victorias frente a Valencia (2-1) y Girona (0-3), y un nuevo tropiezo en San Sebastián, donde volvió a adelantarse en el marcador, pero fue alcanzado con rapidez.
Los números como visitante reflejan el problema. En nueve de sus diez salidas esta temporada, el Atlético se puso en ventaja, pero solo logró mantener la portería a cero en tres ocasiones, precisamente las únicas tres victorias a domicilio: ante Betis (0-2), Getafe (0-1) y Girona (0-3). El balance fuera de casa es de 13 puntos de 30 posibles, con dos derrotas y cuatro empates.
La comparación con sus rivales directos es contundente: el Barcelona ha sumado 22 de 30 puntos como visitante, el Real Madrid 21 de 30 y el Villarreal 16 de 24.
El contraste con su rendimiento en casa es notable. En el Metropolitano, el Atlético ha logrado 25 de 27 puntos posibles. Esa diferencia desemboca en una primera vuelta de 38 puntos, una cifra discreta dentro de la era Simeone. Existen seis campañas peores y siete mejores, pero, en términos de aspiraciones al título, la comparación con las Ligas conquistadas resulta elocuente: en 2013-14 y 2020-21, el equipo había alcanzado 50 y 48 puntos, respectivamente, al término de la primera mitad del campeonato.
“Con 38 puntos quizá alcance para entrar en Champions, pero no para algo más importante”, advirtió Simeone, quien insistió en la necesidad de sumar “partido a partido” para competir hasta el final de la mejor manera posible.
Con 57 puntos aún en juego, el Atlético podría alcanzar un máximo teórico de 95 unidades. Sin embargo, los precedentes recientes indican que necesitaría superar al menos los 85 puntos para tener opciones reales de campeonato. En las últimas siete temporadas, los campeones se han movido en un rango que va de los 86 a los 95 puntos.
El mejor registro rojiblanco en una segunda vuelta bajo el mando de Simeone es de 44 puntos, logrado en la temporada 2015-16. Incluso repitiendo ese rendimiento, el equipo se quedaría en 82 puntos, insuficientes para pelear por el título en el contexto actual.
El desafío es mayúsculo: el Atlético necesita superar su propio historial en las segundas vueltas con el técnico argentino para mantenerse en la lucha. De lo contrario, el objetivo del campeonato quedará definitivamente fuera de alcance.