El entrenador del Espanyol, Manolo González, llamó este viernes a la calma y defendió el civismo de la afición blanquiazul en la previa del derbi ante el Barcelona, que se disputará en el RCDE Stadium. El técnico aseguró que no espera incidentes y subrayó que el foco del equipo está exclusivamente en lo deportivo.
“Llevo casi dos años al frente del equipo y no se ha matado a nadie”, afirmó González en rueda de prensa, en respuesta a una pregunta sobre posibles altercados, especialmente por la presencia de Joan García, exguardameta del Espanyol que firmó por el Barça el pasado verano. “Me da bastante igual el recibimiento. Lo que me importa es ganar”, zanjó.
El técnico insistió en que el comportamiento de la grada será ejemplar. “No pasará nada. Habrá un partido de fútbol y la gente es muy consciente de lo que tiene que hacer. Debe animar y comportarse como siempre lo ha hecho”, señaló, restando importancia a cualquier polémica extradeportiva.
González reconoció, no obstante, que el ambiente será intenso, como corresponde a un derbi. “Los aficionados van a apretar, lógicamente. No vamos a venir con ramos de rosas. Es una rivalidad normal, como cuando vamos al Camp Nou y nos cantan ‘A Segunda’”, explicó.
El entrenador recordó que cualquier incidente grave perjudicaría directamente al club y a los propios seguidores. “Los primeros afectados serían el equipo y los aficionados, que no podrían entrar al estadio. Es un año muy bonito para disfrutarlo y estoy seguro de que la gente se va a comportar”, afirmó.
Sobre la instalación de redes en la zona de las porterías, González aseguró que nadie le consultó y lamentó que se esté generando un debate innecesario. “Se le está dando mucho bombo porque quizá alguien está esperando que pase algo para perjudicar al Espanyol”, apuntó.
Asimismo, pidió que desde el Barcelona no se den “lecciones de comportamiento”, aludiendo a episodios del pasado. “Cuando vino Figo al Camp Nou… no creo que estén en condiciones de dar lecciones a nadie”, comentó.
En el plano deportivo, el técnico reconoció la dificultad del encuentro ante un Barcelona al que definió como un rival de “nivel muy alto”, con ritmo elevado y múltiples registros. “Si no atacas bien es muy difícil hacerles daño”, advirtió, aunque remarcó que su equipo siempre salta al campo convencido de poder ganar. “El vestuario cree en el proyecto y en sí mismo, y eso es importantísimo”, destacó.
Por último, González criticó la designación arbitral del catalán Víctor García, una decisión que calificó de “error”. “No tiene mucho sentido y parece que se buscan polémicas innecesarias. Esperemos que no se vuelva en contra”, concluyó.