El Nápoles apartó este domingo a la Roma del liderato de la Serie A con una victoria por 0-1 en el Estadio Olímpico, un resultado que además le permite colocarse en la cima del campeonato junto al Milan, ambos con 28 puntos.
La afición romanista había recibido a su equipo con ilusión y un mensaje inspirador desde la grada: “El vértigo no es miedo a caer, sino voluntad de volar. Creamos juntos”. Sin embargo, esas esperanzas se desvanecieron ante el vigente campeón. La Roma, que suma 27 puntos, mantiene la lucha por la cima, pero ya ha perdido tres duelos directos: ante Inter, Milan y ahora Nápoles.
El equipo dirigido por Gian Piero Gasperini no realizó un mal partido, en línea con su rendimiento de la temporada, aunque insuficiente esta vez. Antonio Conte, pese a las ausencias de Anguissa, De Bruyne, Lukaku y Spinazzola, planteó un encuentro que favoreció a los napolitanos. Con Neres y Lang acompañando a Hojlund en ataque, el Nápoles fue superior en buena parte del duelo y aprovechó una de las pocas oportunidades claras del encuentro.
La jugada decisiva llegó en la primera parte, tras un despiste defensivo de la Roma mientras reclamaba una falta sobre Kone que nunca fue señalada. En medio de la confusión, Hojlund asistió al espacio para Neres, quien dejó atrás a Cristante y recorrió medio campo para definir ante Svilar y sentenciar el encuentro.
Ni la entrada de Paulo Dybala en el complemento ni el disparo final de Baldanzi, que salvó Milinkovic-Savic, evitaron la derrota romanista. Con apenas un remate a puerta en todo el partido, el equipo local no encontró vías para igualar.
El Nápoles, más efectivo y sólido, se marcha de la capital italiana con un triunfo clave que lo coloca en lo más alto junto al Milan. La Serie A, no obstante, sigue completamente abierta: solo un punto separa a los cuatro primeros, mientras Como y Bolonia (con un partido menos) acechan a cuatro unidades de la cima. Con 23 puntos aparece también la Juventus, manteniendo un campeonato altamente competitivo.