El delantero francés Kylian Mbappé reconoció este miércoles que la derrota del Real Madrid por 4-2 ante el Benfica en Lisboa fue “merecida” y admitió que el conjunto blanco no estuvo a la altura de un partido de Liga de Campeones.
“Teníamos un objetivo claro de estar entre los primeros ocho para tener menos partidos. Empezamos el partido muy flojos. Ellos merecían marcar primero, no lo hicieron y nosotros sí, y pensé que eso nos iba a meter en el ritmo del partido, pero fueron mucho mejores en el primer tiempo”, declaró Mbappé a los periodistas al finalizar el encuentro en el Estádio da Luz.
El atacante francés también se refirió al último gol del Benfica, anotado por el portero Anatoliy Trubin, al calificarlo como una “vergüenza”, aunque matizó que “matemáticamente no cambia nada” para el equipo madrileño.
“Se ha visto que el Benfica se jugaba la vida. No se ha visto que nosotros también nos la jugáramos, y ese ha sido el problema del partido. Era un partido de Champions y no salimos a jugar un partido de Champions”, señaló Mbappé, en una autocrítica directa al desempeño del Real Madrid.
El futbolista insistió en que el rival fue superior y destacó la dificultad de jugar en Lisboa. “No hemos jugado bien. Ellos han jugado bien, porque el Benfica en casa siempre es difícil”, subrayó.
Finalmente, Mbappé no descartó un nuevo enfrentamiento ante el conjunto portugués en la fase eliminatoria, luego de que el Real Madrid quedara fuera del top ocho y deba disputar la ronda de eliminación directa. “Quizás nos toque volver aquí”, concluyó.