Firpo selló con autoridad su regreso a una semifinal de la Primera División después de cuatro años y seis intentos fallidos. El conjunto usuluteco derrotó 6-2 a Platense en el partido de vuelta de los cuartos de final, y cerró la serie con un contundente 8-2 en el marcador global. Su próximo rival será Águila, que dejó fuera a Metapán.
El encuentro inició con un retraso de quince minutos debido a que Platense llegó tarde al estadio, tras verse afectado por un accidente en la carretera Litoral. La policía escoltó al plantel hasta el escenario deportivo, que ya lucía lleno y cargado de emoción por parte de la afición taurina, convencida de que esta vez “se rompía la maldición”.
A pesar de sus limitantes, Platense salió a proponer. Necesitaba tres goles para remontar o dos para forzar el alargue, e incluso generó mejores sensaciones en los primeros minutos con posesiones largas y presencia en campo rival. Pero poco a poco Firpo tomó el control y comenzó a generar peligro: primero con un disparo de Diego Flores que atajó William Torres (10’) y luego con un tanto anulado a Víctor García (17’) por fuera de juego.
La presión local surtió efecto. Diego Ortez abrió el marcador al 28’ con un certero cabezazo, y García amplió la ventaja al 35’ con un remate de derecha que dejó el global 4-0. El panorama parecía sentenciado, pero Platense reaccionó justo antes del descanso. Andrés Bello (39’), de cabeza, y Emerson Sandoval (41’), con una espectacular chilena, igualaron el partido 2-2 y sembraron cierta tensión en un estadio que hasta entonces era pura fiesta.
La segunda parte inició sin cambios en ambos equipos. Mientras la Furia Pampera encendía el ambiente con fuegos artificiales, un mal despeje del portero Torres terminó en los pies de Víctor García, quien asistió a Vásquez, y este dejó servida la pelota para que Nelson Díaz definiera de derecha al 51’. Firpo recuperaba así la calma.
Con la ventaja restablecida, el técnico Marvin Solano movió el banquillo para fortalecer líneas y refrescar el ataque. Entre sus ingresos estuvo el brasileño Lucas Dos Santos, quien entró encendido y marcó un doblete en apenas dos minutos (67’ y 69’), siempre asistido por un imparable Vásquez. La euforia desbordó el Sergio Torres, donde incluso se repitió varias veces “La Ola”.
El último golpe llegó al 73’, cuando Marvin Aranda, también recién ingresado, firmó el 6-2 tras otra asistencia de Vásquez. Con el global 8-2, Firpo no solo sentenció la serie, sino que también encendió la ilusión de su afición rumbo a la dura semifinal que los espera frente a Águila.