El seguimiento de la función renal y los cambios de peso de Diego Maradona debieron alertar sobre un posible deterioro de su estado de salud días antes de su muerte, afirmó este martes el nefrólogo Hernán Trimarchi durante el juicio que investiga las circunstancias del fallecimiento del exfutbolista argentino.
Trimarchi, quien integró la junta médica que analizó el caso, declaró en el proceso contra siete profesionales de la salud acusados de posibles negligencias fatales. Su testimonio coincidió con el de otros especialistas que han señalado deficiencias en la atención que recibió Maradona durante su internación domiciliaria en noviembre de 2020.
El exfutbolista murió a causa de un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar. Las condiciones y la atención recibida durante su internación domiciliaria son parte de los aspectos que se analizan en el juicio.
El especialista explicó que Maradona padecía una enfermedad renal crónica y que sus riñones presentaban un peso elevado y lesiones asociadas, entre otros antecedentes, con obesidad, consumo de cocaína e hipertensión.
Ante ese cuadro, Trimarchi sostuvo que el paciente debía contar con controles médicos y de enfermería diarios, además de análisis de sangre y seguimiento constante de sus signos vitales.
Sin embargo, afirmó que en la documentación de la internación domiciliaria no encontró registros de extracciones de sangre. También señaló que un aumento de la presión arterial acompañado de un incremento de peso debió generar una reacción del equipo médico.
El testimonio de Trimarchi antecedió al del toxicólogo Carlos Damin, quien también formó parte de la junta médica que evaluó la muerte de Maradona.