La FIFA anunció el despido del francés Kevin Lamour, quien fue separado de su cargo como director operativo de la organización, semanas después de cuestionar públicamente un proyecto impulsado por su presidente, Gianni Infantino, para incorporar capital privado a determinadas actividades comerciales de la entidad.
En un comunicado, la FIFA informó a los miembros de su Consejo que la decisión fue tomada “tras una cuidadosa consideración y con gran respeto hacia Kevin”. La organización también agradeció a Lamour por sus dos años de servicio y le deseó éxito en el futuro.
Lamour, de 46 años, había asumido el cargo en noviembre de 2024. Su salida se produce aproximadamente tres semanas después de que declarara sentirse “engañado” por Infantino en relación con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
La iniciativa contemplaba la creación de una nueva entidad enfocada en los aspectos comerciales y operativos de la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA, con la posibilidad de vender aproximadamente el 20 % de su participación a inversores privados.
Infantino finalmente abandonó el proyecto después de recibir fuertes cuestionamientos dentro de la propia organización. Entre quienes expresaron críticas estuvieron el principal asesor del presidente, Carlos Cordeiro; el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström; y el exentrenador francés Arsène Wenger, actual director de desarrollo global del fútbol de la entidad.
Lamour llegó a calificar el proyecto FFE como “el proyecto de una sola persona”, en referencia a Infantino. También afirmó que era momento de que los dirigentes del fútbol analizaran las decisiones que debían tomar.
“Si eso significa que pierdo mi trabajo, que así sea. Entenderé y respetaré esa decisión. Al menos dormiré tranquilo esta noche”, declaró Lamour.
Antes de incorporarse a la FIFA, el francés había ocupado el cargo de subsecretario general de la UEFA. Dentro de la estructura de la FIFA, se encontraba dos niveles jerárquicos por debajo de Infantino.
La salida de Lamour se produce mientras Infantino busca mantener el respaldo interno de cara a las elecciones de marzo de 2027, en las que pretende optar a un cuarto mandato consecutivo.
Tras las críticas al proyecto, la cúpula de la FIFA volvió a expresar su respaldo a Infantino durante una reunión celebrada en Rabat, a la que Lamour no asistió y en la que sí estuvo presente Grafström.
Infantino también mantuvo reuniones con responsables de distintas áreas de la organización, entre ellos el encargado de las finanzas, Thomas Peyer; el responsable jurídico, Emilio García Silvero; el jefe de gabinete, Daniel O’Toole; el responsable de las federaciones afiliadas, Elkhan Mammadov; y el director de relaciones con la prensa, Bryan Swanson.