El estadio Metropolitano será escenario este jueves de un nuevo pulso entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, un duelo marcado por el peso táctico de Diego Simeone y Hansi Flick y por el valor decisivo que pueden adquirir las individualidades.
En un cruce que promete intensidad, ambos equipos afrontan bajas sensibles. El conjunto rojiblanco no contará con Pablo Barrios, mientras que el club azulgrana lamenta las ausencias de Pedri González y Raphinha, entre otras.
Para el Atlético, la eliminatoria supone la oportunidad de regresar a una final que no disputa ni conquista desde 2013. Enfrente estará el vigente campeón del torneo, que la temporada pasada dejó en el camino precisamente a los madrileños en esta misma ronda: empate 4-4 en la ida, en Barcelona, y triunfo catalán por 0-1 en la vuelta, en Madrid.
El hecho de iniciar la serie como local no representa, sin embargo, una garantía para el equipo de Simeone. El Barcelona ha ganado en sus últimas cuatro visitas al Metropolitano: 0-1 y 2-4 el curso anterior, además del 0-3 en 2024 y el 0-1 en 2023. Incluso en el 2-4 liguero, el Atlético llegó a estar arriba 2-0 antes de ceder en el tramo final.
La fortaleza reciente del estadio rojiblanco también ofrece dudas. Tras imponerse en 13 de sus primeros 14 partidos como local, el Atlético ha perdido los dos más recientes: 1-2 ante el Bodo/Glimt, resultado que lo obligó a un mayor desgaste europeo, y 0-1 contra el Betis, derrota que prácticamente lo apartó de la pelea por LaLiga.
Antoine Griezmann y Koke Resurrección han señalado incluso el estado del césped como un factor a revisar, luego del cambio realizado en noviembre tras la utilización del recinto para actividades de la NFL.
El Barcelona, por su parte, llega en una dinámica positiva tanto en el campeonato doméstico como en la Liga de Campeones. El equipo de Flick acumula 17 victorias y una sola derrota —ante la Real Sociedad— desde finales de noviembre, números que refuerzan su condición de favorito.
Aun así, el técnico alemán mantiene la cautela frente al potencial del Atlético, reforzado en el mercado invernal con la llegada de Ademola Lookman, además de Obed Vargas y Rodrigo Mendoza. Por ello, el precedente del 3-1 conseguido meses atrás en LaLiga no es tomado como referencia definitiva.