El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, aseguró que el principal desafío de su administración ha sido revertir la delicada situación financiera heredada al inicio de su mandato. El dirigente ofrecerá este lunes su dimisión con el objetivo de presentarse a la reelección.
En declaraciones difundidas por los medios oficiales del club, Laporta destacó que, además de la recuperación económica, su gestión también ha logrado avances en el plano deportivo e institucional. Entre las metas trazadas para el próximo periodo, comprendido entre 2026 y 2031, subrayó la finalización de las obras y el regreso definitivo al Spotify Camp Nou.
El presidente azulgrana resaltó la sintonía entre el director deportivo, Deco, y el entrenador Hansi Flick, un entendimiento que, a su juicio, permite que el proyecto funcione. Según Laporta, Deco ha conformado un equipo competitivo y ha impulsado una reestructuración del área deportiva junto a Bojan Krkic y José Ramón Alexanko, además de modernizar el departamento de ‘scouting’.
Al referirse a los técnicos que precedieron a Flick, Laporta expresó su gratitud hacia Ronald Koeman, quien asumió el cargo “en un momento de máxima dificultad” y conquistó la Copa del Rey. También valoró el papel de Xavi Hernández, a quien atribuyó haber devuelto la esperanza y la conexión con el estilo histórico del club. En contraste, afirmó que el actual entrenador alemán ha aportado disciplina, profesionalismo y un carácter ganador.
Laporta consideró que el fútbol femenino es uno de los mayores orgullos de su gestión, al haber trascendido fronteras y logrado llenar estadios. En cambio, reconoció que el baloncesto continúa siendo una asignatura pendiente, por lo que prevé incrementar gradualmente el presupuesto, tema que ya conversa con el entrenador Xavi Pascual.
En materia económica, el dirigente recordó que para enderezar el rumbo fue necesario ofrecer garantías de viabilidad, como la activación de las denominadas “palancas”. Ahora, añadió, el reto pasa por consolidar la recuperación.
Finalmente, admitió que ejecutar el proyecto del nuevo estadio ha sido complejo, debido a que se trata del plan patrimonial más importante en la historia del Barcelona, desarrollado —según remarcó— sin solicitar aportaciones extraordinarias a los socios ni sacrificar la competitividad deportiva.