Julian Love persigue un doble anhelo: honrar sus raíces cubanas y conquistar la gloria con los Seattle Seahawks. Ambos sueños confluyen este 8 de febrero, cuando su equipo enfrente a los New England Patriots en el Super Bowl LX.
El defensivo profundo llegó a Seattle para la temporada 2023 y de inmediato se ganó el reconocimiento de The 12s, como se conoce a la apasionada y leal afición de los Seahawks. Su impacto fue inmediato y decisivo en una defensiva que ha sido clave en el camino del equipo hacia su segunda final de Super Bowl.
Love ingresó a la NFL tras ser seleccionado en la cuarta ronda del Draft 2019 por los New York Giants, franquicia con la que jugó cuatro temporadas y mostró un crecimiento constante. Su salto definitivo llegó con su contratación por Seattle, donde se consolidó como uno de los líderes defensivos.
En temporadas consecutivas superó las 100 tackleadas: registró 123 en 2023, año en el que fue seleccionado al Pro Bowl, y 109 en 2024, cifras que reflejan su consistencia y protagonismo en la secundaria. Su rendimiento ha sido determinante para que los Seahawks lleguen al partido decisivo de la temporada.
Nacido hace 27 años en Westchester, Illinois, Love mantiene un fuerte vínculo con su herencia cubana, transmitida por su madre, Ivonne, quien preservó la identidad caribeña en el entorno familiar. Ese lazo se fortaleció tras su llegada a Seattle, cuando descubrió el restaurante Paseo, fundado por su tío abuelo Lorenzo Lorenzo.
Reconocido por sus sándwiches de cerdo asado y la cocina caribeña, Paseo es un ícono gastronómico de la ciudad, famoso por las largas filas que se forman a diario. Love no tardó en identificarse con el lugar y, durante su conferencia de prensa de presentación con los Seahawks, bromeó: “Deberían darme patrocinio en un sándwich”.
La frase se convirtió en una metáfora perfecta para su estilo de juego: un defensivo implacable, especialista en “emparedar” rivales con tackles firmes, que ahora busca sellar su historia personal y deportiva con un triunfo en el Super Bowl LX.