El técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel, aseguró que la semifinal del Mundial 2026 ante Argentina será un partido de alta intensidad y emoción, aunque pidió a sus jugadores dejar de lado la histórica rivalidad entre ambas selecciones y concentrarse únicamente en el aspecto deportivo.
En la previa del duelo decisivo, el entrenador alemán afirmó que recurrir a los antecedentes históricos entre argentinos e ingleses no será un factor que ayude a su equipo a conseguir la clasificación a la final.
“Creo que es importante no ir a la historia porque no tiene nada que ver con nosotros y no nos ayuda. Entendemos que es una parte importante de la cultura argentina y una parte importante de lo que los mueve. Es muy triste, pero es justo. Y no es algo que nos ayude a nosotros”, manifestó Tuchel.
El estratega señaló que ambos equipos llegan con estilos de juego que anticipan un encuentro intenso, con momentos de mucha presión y cambios emocionales durante los 90 minutos.
“Vamos a jugar un partido de fútbol. Creo que será intenso. Será emotivo por cómo juegan los equipos, por lo que está en juego. Me sorprendería mucho que fuera un partido tranquilo, relajado o fácil para cualquiera de los dos”, explicó.
Tuchel agregó que espera un duelo con altibajos y que sus dirigidos están preparados para afrontar la presión de una semifinal mundialista.
“Creo que habrá cambios de ánimo, que será emotivo. Un sube y baja emocional es básicamente lo que esperamos y para lo que vinimos. Estamos felices de afrontarlo”, afirmó.
El entrenador inglés también destacó la fortaleza mental de Argentina, especialmente su capacidad para mantenerse competitiva incluso cuando se encuentra en desventaja durante los partidos.
“Algo que se nota es que no entran en pánico cuando están abajo en el marcador. Su forma de jugar tiene mucha cohesión. Tienen muchos patrones representativos, se conocen muy bien y no han tenido grandes cambios en los últimos cuatro años”, señaló.
La semifinal entre Argentina e Inglaterra vuelve a enfrentar a dos selecciones con una marcada rivalidad histórica, aunque tanto Tuchel como el técnico argentino Lionel Scaloni han intentado centrar la atención en el desafío futbolístico que definirá a uno de los finalistas del Mundial 2026.