La Ultimate Fighting Championship volvió a colocar a Conor McGregor en el centro de la conversación mundial de las artes marciales mixtas tras anunciar oficialmente su revancha contra Max Holloway.
El presidente de la UFC, Dana White, confirmó este fin de semana que el combate encabezará el evento UFC 329, programado para el próximo 11 de julio en el T-Mobile Arena.
El anuncio se produjo mientras se desarrollaba la primera cartelera de MMA organizada por Jake Paul y su promotora Most Valuable Promotions, evento transmitido a través de Netflix.
White reveló la pelea durante una transmisión en vivo en redes sociales, en momentos en que aún se disputaban los combates principales de la velada MMA 1 de MVP, que incluía figuras como Ronda Rousey, Gina Carano, Francis Ngannou, Nate Diaz y Mike Perry.
La coincidencia en los anuncios generó reacciones inmediatas, ya que la confirmación del regreso de McGregor dominó gran parte de la conversación digital durante la noche.
Será la segunda vez que McGregor y Holloway se enfrenten dentro del octágono. El primer combate ocurrió en agosto de 2013 en Boston, cuando el irlandés se impuso por decisión unánime en una pelea de peso pluma, en una etapa temprana de la carrera de ambos peleadores.
Desde entonces, McGregor y Holloway siguieron caminos distintos dentro de la UFC, consolidándose como dos de las figuras más reconocidas en la historia reciente de la organización.