El futbolista marroquí Achraf Hakimi será juzgado por una presunta violación ocurrida en febrero de 2023, tras una investigación judicial que se extendió por tres años. La jueza de instrucción resolvió elevar el caso a juicio, en línea con la solicitud presentada en julio pasado por la Fiscalía de Nanterre, que considera que existen elementos suficientes para que el jugador del Paris Saint-Germain enfrente un proceso ante el Tribunal Penal Departamental.
De ser hallado culpable, el lateral podría enfrentar una pena de hasta 15 años de prisión, según contempla la legislación francesa para este tipo de delitos.
“Tras tres años de batalla judicial, mi clienta tomó con alivio la orden de imputación de Achraf Hakimi ante el Tribunal Penal Departamental por violación. La orden dictada hoy es perfectamente coherente con los elementos del expediente y las peticiones del fiscal”, declaró Rachel-Flore Pardo, abogada de la denunciante.
Por su parte, la defensa del futbolista rechazó la decisión. Fanny Colin, abogada del jugador, afirmó que el proceso se sustenta “únicamente en la palabra de una mujer que ha obstaculizado todas las investigaciones”, al señalar que la denunciante se negó a someterse a exámenes médicos, pruebas de ADN y al análisis de su teléfono celular, además de no proporcionar el nombre de un testigo considerado clave por la defensa.
Según la representante legal de Hakimi, la joven fue sometida a dos evaluaciones psicológicas que, a su juicio, evidenciaron “falta de lucidez sobre los hechos denunciados” y la “ausencia de síntomas postraumáticos”.
La denuncia se remonta al 25 de febrero de 2023, cuando una joven acudió a una comisaría en Nogent-sur-Marne, al norte de Francia, para manifestar su intención de presentar cargos contra el futbolista. En su declaración, indicó que había acudido al domicilio del jugador alrededor de la 1:15 de la madrugada y que allí fue agredida sexualmente.
Hakimi ha negado cualquier acto de penetración y sostiene que el encuentro fue consensuado, limitándose, según su versión, a abrazos y besos mutuos. No obstante, el fiscal de la República de Nanterre consideró que la secuencia descrita por la denunciante coincide con los mensajes que ella habría enviado a una amiga en tiempo casi real, los cuales forman parte del expediente judicial.
El caso será ahora evaluado por el tribunal competente, que determinará la responsabilidad penal del futbolista.