El entrenador del Benfica, José Mourinho, aseguró este martes que considera “como un hijo” al nuevo técnico del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, en la antesala del enfrentamiento entre ambos equipos correspondiente a la última jornada de la Liga de Campeones de Europa.
Las declaraciones del técnico portugués llegan después de que la semana pasada manifestara su sorpresa por la presencia de entrenadores sin experiencia previa al frente de grandes clubes europeos, palabras que algunos interpretaron como una crítica indirecta a Arbeloa, quien asumió el banquillo del conjunto blanco hace dos semanas tras la salida de Xabi Alonso, sin haber dirigido anteriormente a un equipo profesional.
Sin embargo, Mourinho descartó cualquier intención de menospreciar al exdefensor madridista y aclaró que nunca pondría obstáculos a antiguos jugadores suyos que ahora ejercen como entrenadores, entre ellos el actual técnico del Inter de Milán, el rumano Cristian Chivu.
“Hay un problema: tanto Chivu como Arbeloa son mis hijos. No son solo exjugadores míos, sino que son especiales”, afirmó Mourinho en conferencia de prensa.
El estratega luso destacó especialmente las cualidades humanas de Arbeloa, a quien definió como uno de los futbolistas con los que mantuvo una mayor conexión personal durante su etapa en el Real Madrid.
“Desde el punto de vista humano y personal, por la empatía, está entre mis favoritos de todos”, señaló.
Mourinho matizó que, si bien Arbeloa no fue el futbolista más talentoso que dirigió en el club blanco, sí lo considera uno de los hombres más íntegros con los que trabajó.
“No es el mejor jugador que ha jugado en el Real Madrid, pero ciertamente es uno de los mejores hombres que han jugado para mí”, subrayó.
El técnico del Benfica también recordó que él mismo recibió su primera oportunidad como entrenador en el año 2000, al inicio de su carrera, una experiencia que —según explicó— le permite comprender y respetar el proceso que atraviesan los técnicos jóvenes que dan el salto a la élite.