
El traspaso de Alejandro Garnacho al Chelsea por 47 millones de euros pone fin a una etapa de contrastes en el Manchester United, marcada por un ascenso meteórico, momentos de brillo individual y crecientes tensiones internas que derivaron en su salida definitiva de Old Trafford.
La relación del argentino, de 21 años, con el técnico portugués Rúben Amorim se fue deteriorando desde la llegada de este en noviembre de 2024. El punto de inflexión se produjo tras la vuelta de semifinales de la Liga Europa ante el Athletic Club, cuando Amorim criticó públicamente a Garnacho por fallar una ocasión clara, a pesar de la victoria y la clasificación del equipo.
A partir de ese momento, su protagonismo se desplomó: disputó apenas 73 minutos en los últimos cuatro partidos de la temporada pasada, jugó solo 20 minutos en la final de la Liga Europa ante el Tottenham Hotspur y quedó fuera de la convocatoria en el cierre de la Premier League frente al Aston Villa.
En paralelo, el United invirtió más de 200 millones de libras en reforzar su ataque con Bryan Mbeumo, Matheus Cunha y Benjamin Sesko, lo que terminó por acelerar su salida. Para el club, la operación supone además un beneficio financiero clave en términos de fair play.
Formado en la cantera del United desde su llegada en 2020 procedente del Atlético de Madrid, Garnacho jugó 144 partidos y anotó 44 goles desde su debut en abril de 2022, precisamente contra el Chelsea, su nuevo destino. Entre sus momentos más recordados destacan:
Su gol en el último minuto ante el Fulham, que desató la locura en Old Trafford.
El tanto a la Real Sociedad que lo convirtió en el jugador más joven en anotar en competiciones europeas con el United, superando el récord histórico de George Best.
Su golazo de chilena ante el Everton, ganador del Premio Puskás 2024 al mejor gol de la temporada.
La irrupción de Garnacho le permitió debutar con la selección argentina, con la que ganó la Copa América 2024, aunque quedó fuera de la lista final del Mundial de Catar 2022. Ahora, con la Copa del Mundo 2026 en el horizonte, su reto será brillar en el Chelsea y ganarse un lugar en la nómina de Lionel Scaloni.
En Stamford Bridge, Garnacho se encontrará con una competencia feroz por un puesto en las bandas, donde tendrá que medirse con jugadores como Pedro Neto, Estevao, Jamie Gittens y Joao Pedro, en un proyecto ambicioso que busca devolver al Chelsea a la élite del fútbol europeo.