El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó incomodidad entre varios atletas olímpicos y paralímpicos de invierno durante una recepción en la Casa Blanca, luego de afirmar que había “salvado” los deportes femeninos como parte de sus políticas.
El mandatario recibió a deportistas estadounidenses que participaron en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de 2026, una delegación que logró 57 medallas para el equipo de Estados Unidos. Durante el encuentro, los atletas entregaron a Trump una chaqueta y zapatillas oficiales del equipo nacional, en un evento que tuvo que trasladarse al interior de la residencia presidencial debido a la lluvia.
Durante su discurso, Trump reiteró su compromiso de impulsar medidas para proteger las categorías deportivas femeninas, un tema central de su campaña presidencial de 2024.
“Todos se unieron. Tenemos un proyecto de ley que estamos tratando de aprobar. Y si se aprueba, traeremos de vuelta los deportes. Todos ustedes estarán protegidos y sus deportes estarán protegidos”, afirmó el mandatario.
Las declaraciones estuvieron relacionadas con la orden ejecutiva firmada por Trump en febrero de 2025, denominada “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”, que establece restricciones para la participación de mujeres y niñas transgénero en competencias femeninas dentro de instituciones educativas que reciben fondos federales.
La medida generó un amplio debate en Estados Unidos. Sus defensores argumentan que busca garantizar la igualdad de condiciones y la seguridad en las competencias femeninas, mientras que sus críticos consideran que representa una discriminación contra las atletas transgénero.
La orden también provocó desafíos legales y aumentó la presión sobre organizaciones deportivas para revisar sus normas de elegibilidad para participantes transgénero.
El debate ha alcanzado diferentes disciplinas deportivas y recientemente involucró a figuras como la jugadora de la WNBA Sophie Cunningham, quien expresó su respaldo a limitar la participación de mujeres transgénero en categorías femeninas.
La postura del gobierno estadounidense también ha influido en la discusión internacional sobre las políticas deportivas, incluyendo las decisiones relacionadas con la participación de atletas transgénero en futuras competencias olímpicas.