El astro de los Boston Celtics, Jayson Tatum, regresó a las canchas el viernes tras casi un año de ausencia por lesión y lideró la victoria de su equipo 120-100 sobre los Dallas Mavericks en la NBA.
El seis veces All-Star comenzó el partido con cautela, pero dejó destellos de su calidad en el tramo final del segundo cuarto. Primero encendió al público con una hundida a una mano tras capturar un rebote ofensivo y, poco después, anotó un triple en suspensión con paso atrás desde la esquina, que puso a los Celtics arriba 55-53.
El encuentro se disputó en el TD Garden, donde los aficionados recibieron a Tatum con una ovación cuando ingresó a la cancha por primera vez en 298 días.
El alero, de 28 años, no ocultó su emoción tras el encuentro.
“Fue algo surrealista, un día lleno de emociones”, declaró Tatum a ESPN después del partido.
“Muchos días soñé con esto y es genial que por fin haya sucedido. Poder compartirlo con mi familia, mis compañeros y la afición fue todo lo que siempre había soñado”, agregó el jugador.
Tatum había sufrido una grave lesión durante una serie de playoffs que su equipo perdió ante los New York Knicks, lo que lo mantuvo fuera de las canchas durante gran parte de la temporada.