La incertidumbre crece entre varios tenistas profesionales que permanecen en Oriente Medio, tras el cierre del espacio aéreo provocado por la escalada del conflicto bélico en Irán, a pocos días del inicio del Masters 1000 de Indian Wells, programado para arrancar el próximo miércoles.
La suspensión de vuelos en la región ha dejado en el limbo a jugadores que participaron recientemente en torneos en Dubái y Doha. Hasta el momento, se desconocen las alternativas de transporte disponibles para que puedan abandonar las ciudades bajo alerta y trasladarse a Estados Unidos para cumplir con el calendario del circuito ATP.
Entre los afectados se encuentra el ruso Daniil Medvedev, reciente campeón del torneo de Dubái, título que obtuvo el sábado sin necesidad de disputar la final debido a la incomparecencia del neerlandés Tallon Griekspoor, quien se retiró por lesión. El moscovita, de 30 años, no ha podido viajar rumbo a California y permanece a la espera de novedades.
Medvedev publicó un video en redes sociales para tranquilizar a sus allegados. “El espacio aéreo está cerrado y nadie sabe cuándo podremos volar. Estamos a la espera de ver qué pasa en las próximas horas o en los próximos días. He recibido mensajes de amigos y solo puedo decirles que todo está bien”, expresó el jugador.
En situación similar se encuentran el ruso Andrey Rublev, quien cayó en semifinales precisamente ante Griekspoor, y el británico Henry Patten, campeón de dobles en Dubái junto al finlandés Harri Heliovaara. La dupla se impuso en la final al salvadoreño Marcelo Arévalo y al croata Mate Pavić, quienes también permanecen en la ciudad sin poder salir.
A diferencia de sus colegas, el kazajo Alexander Bublik, que también compitió en Dubái, logró abordar un vuelo hacia Los Ángeles poco antes del inicio de los bombardeos.
En Doha, el danés Holger Rune permanece junto a su equipo mientras continúa el proceso de recuperación de una lesión en el tendón de Aquiles del pie izquierdo, sufrida en octubre pasado. Al igual que el resto de los jugadores varados en la región, espera una solución que le permita abandonar la zona y cumplir con su calendario competitivo.
La situación mantiene en vilo a la organización del torneo y al circuito, ante la posibilidad de ausencias de último momento en uno de los eventos más importantes previos al inicio de la gira estadounidense de primavera.