La FA Cup volvió a honrar su tradición de gestas improbables y este año la gran sorpresa la protagonizó el Macclesfield FC. El modesto club de la sexta división del fútbol inglés derrotó por 2-1 al Crystal Palace, equipo de la Premier League, y selló uno de los golpes más resonantes de la tercera ronda del torneo.
Fundado hace apenas cinco años, el conjunto de Cheshire, al sur de Mánchester, se convirtió en el primer equipo no profesional en eliminar al vigente campeón desde 1909. Lejos de evidenciarse la diferencia de categorías entre el 13.º de la Premier League y el 14.º de la National League North, el Macclesfield firmó un partido sólido, competitivo y cargado de intensidad.
El equipo local abrió el marcador tras un tiro libre que el capitán Paul Dawson conectó de cabeza. Crystal Palace logró empatar, pero el conjunto de sexta categoría volvió a golpear con un disparo acrobático de Isaac Buckley-Ricketts, que dejó sin opciones al guardameta argentino Walter Benítez, obligado una vez más a recoger el balón del fondo de su arco.
El dominio del Macclesfield llevó a su afición a soñar con una diferencia mayor y a cantar desde las gradas “¡Queremos tres!”. Sin embargo, el tercer tanto del encuentro llegó del lado visitante: Yeremi Pino descontó para el Palace con un tiro libre en el tiempo añadido del segundo tiempo, sin impedir la histórica eliminación.
Tras el pitazo final, el pequeño estadio de Moss Rose fue escenario de una invasión festiva de los hinchas, que celebraron una de las mayores hazañas recientes de la competición. Entre la multitud se encontraba Robert Smethurst, empresario local y propietario del club, impulsor del proyecto que culminó en una noche inolvidable para el fútbol inglés.