El inicio de Carlo Ancelotti al frente de la Selección de Brasil no ha cumplido con las expectativas en términos de resultados, pese a haber asumido el cargo con la misión de devolver el protagonismo al equipo más laureado del fútbol mundial.
A dos meses del Mundial, el técnico italiano registra un balance de cinco victorias, dos empates y tres derrotas en sus primeros diez partidos, cifras inferiores a las alcanzadas en sus respectivos comienzos por entrenadores como Tite, Dunga, Luiz Felipe Scolari y Mano Menezes.
El triunfo más reciente se produjo el jueves en un amistoso frente a Selección de Croacia, disputado en Orlando, donde Brasil se impuso 3-1 con una reacción en los minutos finales. El joven delantero Endrick, ingresando desde el banquillo, provocó un penalti y asistió a Gabriel Martinelli para sellar el resultado.
A pesar de los números discretos, Ancelotti mantiene el respaldo de la prensa, la afición y la Confederación Brasileña de Fútbol, con la que estaría cerca de acordar una renovación de contrato hasta 2030.
Su amplio palmarés y su reconocida capacidad para gestionar vestuarios repletos de figuras han contribuido a sostener la confianza en su proyecto. No obstante, algunas voces en el ámbito deportivo han advertido que, de tratarse de otro entrenador, los resultados iniciales ya habrían generado mayores cuestionamientos.