Un partido amistoso entre Selección de España y Selección de Egipto, disputado este martes en el RCDE Stadium de Barcelona, se vio empañado por cánticos racistas que han generado una investigación policial y una ola de condenas institucionales.
A partir del minuto 20, un sector de la grada comenzó a entonar consignas de carácter islamófobo de manera reiterada, en un estadio que contaba con más de 35.000 espectadores. Previamente, durante la interpretación del himno nacional egipcio, también se registraron silbidos por parte de algunos asistentes.
Ante la situación, la Real Federación Española de Fútbol intervino a través de la megafonía del estadio para recordar la normativa vigente, que prohíbe y sanciona la participación en actos violentos, racistas o xenófobos. Sin embargo, los cánticos se repitieron en distintos momentos del encuentro.
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación en coordinación con la Fiscalía para determinar si los hechos constituyen un delito de odio. Paralelamente, se analizan posibles sanciones en el ámbito deportivo.
Desde el Gobierno español, varios ministros condenaron lo ocurrido. El ministro de Transportes, Óscar Puente, vinculó los hechos con el auge del discurso xenófobo y afirmó: “Es el fascismo, amigos”. Por su parte, la ministra de Deportes, Milagros Tolón, subrayó que estos comportamientos son “absolutamente inaceptables” y no representan a la mayoría de la afición española.