Atlético de Madrid firmó una de esas noches que quedan grabadas en la memoria de su afición. En un Metropolitanodesbordado, el conjunto rojiblanco arrolló a FC Barcelona con un primer tiempo de vértigo, eficacia y autoridad que dejó la eliminatoria de semifinales de la Copa del Rey muy inclinada antes de la vuelta.
El equipo dirigido por Diego Simeone pasó por encima de su rival desde el inicio, con una presión asfixiante y una lectura táctica impecable. La ejecución fue demoledora: intensidad, precisión y transiciones rápidas que desnudaron cada debilidad azulgrana.
El golpe inicial llegó temprano. Apenas al minuto 7, un error en la salida permitió que Ademola Lookman empujara el balón a la red tras la fallida acción del guardameta Joan García. El estadio explotó y el Atlético no levantó el pie.
El segundo tanto, al 14, fue la confirmación del plan perfecto. Tras una transición rápida y una circulación que movió de lado a lado a la defensa visitante, Antoine Griezmann definió con un zurdazo ajustado al poste para ampliar la ventaja.
Barcelona intentó reaccionar, incluso rozó el descuento con un remate al larguero de Fermín López, pero quedó reiteradamente expuesto a la velocidad local. Así llegó el tercero, al 33, nuevamente por medio de Lookman, culminando una acción colectiva que volvió a desbordar a la zaga visitante.
Antes del descanso todavía habría más. En el 47, Julián Álvarez descargó la tensión acumulada con un potente zurdazo para firmar el 4-0 y desatar la locura en las tribunas.
El panorama no mejoró para el Barça en el complemento. Un gol que parecía devolverle algo de aire fue anulado tras una larga revisión del VAR, mientras que el equipo nunca encontró los caminos para inquietar con claridad.
La frustración derivó en la expulsión de Eric García, con roja directa en el minuto 85, dejando aún más cuesta arriba el desafío.
Aun así, por historia y jerarquía, el conjunto azulgrana mantiene una mínima esperanza de reacción en el duelo de vuelta en el Camp Nou. Pero lo vivido en Madrid fue un impacto mayúsculo, una exhibición total del Atlético en una semifinal que ya huele a gesta rojiblanca.