nglaterra se quedó con el tercer lugar del Mundial Norteamérica 2026 tras imponerse 6-4 a Francia en uno de los partidos más espectaculares del torneo. Aunque los ingleses celebraron la medalla de bronce, la jornada también quedó marcada por la actuación de Kylian Mbappé, quien anotó un doblete para llegar a diez goles en la Copa del Mundo y convertirse, de momento, en el máximo artillero del certamen. Además, el delantero francés alcanzó los 22 tantos en mundiales, superando el registro histórico de Lionel Messi.
Tal como se anticipaba para un encuentro por el tercer puesto, ambos técnicos realizaron numerosas modificaciones en sus alineaciones. Francia únicamente mantuvo como titulares a Mike Maignan, Adrien Rabiot, Michael Olise y Mbappé respecto al equipo que cayó en semifinales frente a España. Por su parte, Inglaterra dejó inicialmente en el banquillo a figuras como Harry Kane y Jude Bellingham.
El conjunto inglés dominó con autoridad la primera mitad gracias a un juego colectivo sólido y a los constantes errores defensivos del equipo francés. Declan Rice abrió el marcador apenas al minuto 3, Ezri Konsa amplió la ventaja al 18 y Bukayo Saka firmó un doblete antes del descanso, con anotaciones al 37 y en el tiempo añadido (45+1), para enviar a los ingleses al vestuario con una cómoda ventaja de 4-0 y a un Didier Deschamps visiblemente frustrado.
Francia reaccionó tras el descanso con el ingreso de Ousmane Dembélé y varios ajustes tácticos que cambiaron por completo el desarrollo del encuentro. Mbappé descontó a los 48 y 66 minutos, mientras que Bradley Barcola también se hizo presente en el marcador al 54, acercando a los franceses y devolviendo la emoción al partido.
Con apenas un gol de diferencia, el duelo entró en un frenético intercambio de ataques y oportunidades. Inglaterra recuperó tranquilidad cuando Bukayo Saka completó su triplete desde el punto penal al minuto 87, aunque Francia volvió a responder con un tanto de Dembélé en el 90+6.
Cuando parecía que el cierre sería de máxima tensión, Jude Bellingham apareció en el 90+8 para sentenciar el 6-4 definitivo con una brillante acción individual, asegurando el tercer lugar para los ingleses y convirtiendo el tradicional partido de consolación en uno de los encuentros más memorables del torneo.
El festival ofensivo también quedó para la historia del Mundial, ya que desde la victoria de Hungría por 10-1 sobre El Salvador en España 1982 no se registraba un encuentro con diez o más goles.