Una decisión contundente sacudió a la selección de Túnez tras la derrota por 5-1 ante Suecia en el Mundial. La Federación Tunecina de Fútbol (FTF) anunció el despido del entrenador Sabri Lamouchi, quien había asumido el cargo en enero y apenas dirigió cinco partidos al frente de las Águilas de Cartago.
La medida se tomó luego de una reunión de emergencia solicitada por los responsables de la delegación tunecina, tras la abultada derrota que encendió las alarmas sobre el rendimiento del equipo en la competición, según reportes de la radio Mosaique FM.
De acuerdo con el mismo medio, en el entorno de la selección también se habrían registrado tensiones internas, incluyendo un incidente entre un simpatizante tunecino y el hijo del entrenador, quien viaja con la delegación oficial aunque no forma parte del cuerpo técnico.
Consultado por la prensa sobre la situación de su hijo, Lamouchi evitó profundizar en la polémica y señaló: “Como padre, les responderé primero, y también será el entrenador quien les responda. Hay vínculos familiares aquí, pero mi hijo no participa en el proceso de selección”.
El caso ha generado debate en torno a la estructura interna del equipo, especialmente porque el familiar del seleccionador ha sido visto en actividades del grupo sin ocupar un cargo oficial dentro de la delegación.
Como antecedente, la selección de Túnez ya había recurrido a cambios técnicos en medio de una Copa del Mundo. En Francia 1998, el entonces entrenador Henryk Kasperczak fue destituido tras la fase de grupos, luego de dos derrotas consecutivas, siendo reemplazado de forma interina por su asistente Ali Selmi, quien dirigió el último partido del torneo.