El juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona sumó este jueves un nuevo testimonio que cuestiona la atención médica que recibió el exfutbolista durante sus últimas semanas de vida.
Víctor Stinfale, abogado y amigo cercano del astro argentino, declaró ante el tribunal que durante el tratamiento domiciliario al que fue sometido Maradona tras una cirugía cerebral “se hicieron muy mal las cosas”.
Durante su comparecencia, Stinfale señaló que, de acuerdo con lo que observó y conoció del estado de salud del exjugador, debieron haberse tomado medidas médicas más oportunas ante los signos de deterioro que presentaba.
“Si estaba hinchado y no se lo lleva a un hospital está mal”, afirmó el testigo, al referirse a la atención brindada durante los días previos al fallecimiento del exfutbolista.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 mientras se recuperaba en una vivienda ubicada en las afueras de Buenos Aires, semanas después de haber sido intervenido quirúrgicamente por un hematoma subdural. Según la autopsia, la causa de muerte fue un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada.
A lo largo del juicio, varios testigos han declarado haber observado al exjugador con una notable inflamación corporal durante sus últimos días. Asimismo, se han presentado comunicaciones en las que se advertía sobre esa condición al médico de cabecera, Leopoldo Luque, uno de los acusados en el proceso.
Stinfale también aportó detalles sobre la operación realizada el 3 de noviembre de 2020 y sobre la reunión en la que familiares, médicos y allegados discutieron el plan de recuperación posterior a la intervención.
Según relató, durante ese encuentro se acordó que la recuperación continuaría bajo un esquema de internación domiciliaria con apoyo logístico de la empresa de medicina privada Swiss Medical.
El testimonio se produjo dos días después de la declaración de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la compañía y una de las personas imputadas en la causa, quien rechazó las acusaciones relacionadas con presuntas irregularidades en la atención médica brindada al exfutbolista.
El proceso judicial busca determinar si existieron negligencias o incumplimientos por parte de los profesionales de la salud responsables del tratamiento de Maradona durante las semanas previas a su fallecimiento. Siete integrantes del equipo médico enfrentan cargos vinculados a su actuación en ese período.