Estados Unidos avanzó nuevamente a la final del World Baseball Classic tras vencer 2-1 a República Dominican en un intenso duelo de semifinales que terminó envuelto en polémica por decisiones arbitrales discutidas.
El encuentro, disputado en el loanDepot Park, estuvo a la altura de las expectativas desde el primer lanzamiento hasta el último out. Estados Unidos resistió la presión de una poderosa alineación dominicana, el ambiente adverso en las gradas y varios momentos de tensión en los episodios finales para asegurar su presencia en el juego por el campeonato por tercer torneo consecutivo.
La ofensiva estadounidense se apoyó en los cuadrangulares solitarios de Gunnar Henderson y Roman Anthony, mientras que el bullpen contuvo a los caribeños y limitó el daño a una sola carrera.
El único golpe dominicano llegó cuando Junior Caminero conectó un jonrón ante el abridor Paul Skenes, lo que mantuvo el partido cerrado hasta las últimas entradas.
Sin embargo, el foco tras el último out no estuvo en el jonrón decisivo de Anthony ni en los lanzamientos de más de 100 millas por hora del cerrador Mason Miller, sino en el trabajo del árbitro principal Cory Blaser.
La polémica estalló en la séptima entrada cuando Juan Soto fue declarado out sin hacer swing a un lanzamiento bajo que aparentemente estaba fuera de la zona de strike. El estelar jardinero de los New York Mets reaccionó con evidente molestia, mientras la jugada generaba reclamos desde el dugout dominicano.
La controversia volvió a aparecer en la novena entrada, cuando la República Dominicana tenía la carrera del empate en tercera base y afrontaba su última oportunidad ofensiva, en un final que dejó inconformes a los aficionados caribeños.