La futbolista iraní Sara Didar expresó este miércoles, visiblemente afectada, la preocupación que embarga a la selección de su país ante la situación que atraviesa Irán en medio del conflicto bélico en Oriente Medio.
“Todas estamos preocupadas y tristes por lo que le ha sucedido a Irán, a nuestras familias y a nuestros seres queridos”, declaró la delantera durante una rueda de prensa previa al encuentro frente a Australia, según recogió el canal público australiano ABC.
Didar compareció junto a la seleccionadora del combinado persa, Marziyeh Jafari, quien días atrás evitó pronunciarse sobre la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, tras el ataque iniciado por Estados Unidos e Israel.
Con lágrimas en los ojos y a través de un intérprete, la atacante de 21 años manifestó su deseo de que su país reciba “buenas noticias” y recupere la estabilidad. “Espero que mi país esté muy vivo”, afirmó antes de retirarse rápidamente de la sala de prensa.
Didar fue una de las jugadoras que el pasado lunes permaneció en silencio durante la entonación del himno nacional iraní antes del partido contra Corea del Sur, encuentro que finalizó con derrota 3-0 para el conjunto asiático.
Irán se enfrentará este jueves a la selección anfitriona, Australia, y el domingo a Filipinas, en el cierre de la fase de grupos.
La participación de la selección iraní en la Copa de Asia femenina, la primera desde 2002, ha sido destacada por activistas por la igualdad de género, en un contexto marcado por las restricciones que enfrentan las mujeres en el país, entre ellas la obligatoriedad del uso del velo en espacios públicos.