El Real Madrid regresa este sábado al estadio Santiago Bernabéu envuelto en una profunda crisis, tras perder dos títulos en apenas cuatro días: la Supercopa de España, que acabó con la salida de Xabi Alonso del banquillo, y la Copa del Rey, en el peor estreno posible de Álvaro Arbeloa como técnico del primer equipo. El duelo ante el Levante se presenta como un auténtico plebiscito para un equipo necesitado de respuestas.
El conjunto blanco vuelve a su casa urgido de un buen resultado, de un partido convincente y de goles que apacigüen el ambiente. Lo hace con un nuevo entrenador, Arbeloa, tan querido por la afición como lo fue hasta el final Xabi Alonso, que nunca fue silbado pese a los malos resultados. La crítica del Bernabéu, en cambio, sí se dirigió con dureza hacia los jugadores.
Consciente de ello, Arbeloa ha reclamado apoyo en sus primeras comparecencias. Ha apelado a los valores más profundos del madridismo, recurriendo incluso a la figura icónica de Juanito, con un discurso cargado de simbolismo que ahora debe trasladarse al terreno de juego. Algo que no logró en su debut copero, marcado por la histórica eliminación ante el Albacete en el Carlos Belmonte, la primera derrota del Real Madrid frente al conjunto manchego.
El técnico negó cualquier exceso de confianza en aquella convocatoria y recupera ahora a varios futbolistas que se quedaron en Madrid al borde de la lesión. Regresan para LaLiga Thibaut Courtois, Álvaro Carreras, Aurélien Tchouaméni, Jude Bellingham e incluso Kylian Mbappé, aunque la participación del delantero francés es seria duda por las molestias persistentes en su rodilla izquierda.
En el apartado de bajas, Rodrygo Goes, Antonio Rüdiger y Ferland Mendy se suman a una enfermería en la que continúan Éder Militao y Trent Alexander-Arnold. A ellos se añaden Andriy Lunin y Brahim Díaz, aún ausente por su participación hasta la final en la Copa África, lo que eleva a siete las ausencias del conjunto blanco.
El encuentro supondrá la puesta de largo de Arbeloa en el Bernabéu, coincidiendo además con su 43 cumpleaños. El técnico desea ver a un Real Madrid hambriento, combativo y con una clara vocación ofensiva desde el primer minuto, basado en la movilidad y la presión que el equipo no logró sostener con Xabi Alonso. Incógnitas que deberá despejar tras lo que él mismo calificó como su primer “fracaso”, asumiendo toda la responsabilidad pese a las circunstancias.
Con el regreso de piezas clave, Arbeloa deberá tomar decisiones relevantes: mantener a Fede Valverde como lateral, dosificar a Dani Carvajal para que recupere ritmo competitivo o apostar por la cantera, con David Jiménez como ejemplo de una puerta abierta al primer equipo.
Todo apunta al regreso al once de Álvaro Carreras en el lateral izquierdo, Tchouaméni en el centro del campo y Jude Bellingham en busca de su posición ideal bajo un nuevo mando. En ataque, con Vinícius como referente indiscutido, la gran duda sigue siendo Mbappé, que podría iniciar como suplente y reservar su regreso a la titularidad para el compromiso de Liga de Campeones ante el Mónaco. De ser así, tendría continuidad Gonzalo, quien ha comenzado el año con facilidad para ver puerta.