Hace apenas un año, Ferrari celebraba su tercer triunfo consecutivo en las 24 Horas de Le Mans y el presidente de la escudería, John Elkann, lanzaba una crítica directa al desempeño del equipo de Fórmula 1.
“Necesitan concentrarse más y hablar menos”, afirmó entonces el dirigente, en referencia a los pilotos de la máxima categoría, mientras el programa de resistencia de la marca italiana dominaba una de las competencias más prestigiosas del automovilismo mundial.
Doce meses después, el panorama es muy diferente. Mientras los Ferrari 499P no lograron protagonizar la lucha por la victoria en Le Mans, el británico Lewis Hamilton consiguió su primer triunfo con Ferrari al imponerse en el Gran Premio de Barcelona, correspondiente a la séptima fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
La victoria marcó un momento simbólico para la escudería y para el siete veces campeón del mundo, quien llegó a Maranello con el objetivo de devolver al equipo a la pelea por los títulos.
Tras la carrera, Elkann elogió públicamente el trabajo realizado por Hamilton y por todo el equipo.
“Bien hecho, Lewis, por tu primera gran victoria con Ferrari. Es un momento emotivo y un resultado muy importante que pertenece a todo el equipo y a nuestros aficionados”, expresó el presidente de la compañía.
El dirigente también destacó el esfuerzo colectivo desarrollado dentro y fuera de las pistas.
“Quiero agradecer la determinación, el sacrificio y el esfuerzo colectivo que demuestran cada día con pasión y espíritu Ferrari, tanto en la pista como en Maranello”, añadió.
El éxito del piloto británico es el resultado de un proceso de adaptación y transformación que comenzó desde su llegada al equipo. Durante meses, Hamilton trabajó estrechamente con ingenieros y directivos para identificar áreas de mejora y contribuir al desarrollo del monoplaza.
Un año atrás, durante una visita al circuito de Spa-Francorchamps, el británico ya advertía que los cambios requerirían tiempo para dar resultados.
“Tardaremos en ver los resultados, pero me alegra la reacción del equipo”, señaló entonces.
Hamilton también dejó claro desde el inicio que no pretendía repetir las experiencias de otros campeones del mundo como Fernando Alonso y Sebastian Vettel, quienes no lograron alcanzar el éxito esperado durante su etapa en Ferrari.
“Estoy aquí para ganar y por eso quiero cambiarlo todo. El equipo me escucha y sé que no tengo mucho tiempo”, afirmó el británico, quien incluso presentó una serie de propuestas estratégicas durante reuniones con Elkann y el director del equipo, Frédéric Vasseur.
La victoria en Barcelona representa el primer gran resultado de ese trabajo y devuelve la ilusión a Ferrari en una temporada en la que el equipo busca volver a competir por los máximos honores de la Fórmula 1.