La selección de Países Bajos sufrió un inesperado revés este miércoles al caer 0-1 ante Argelia en un partido amistoso disputado en Róterdam, resultado que dejó algunas interrogantes sobre el potencial del conjunto neerlandés de cara a la próxima Copa del Mundo.
El equipo dirigido por Ronald Koeman dominó buena parte del encuentro y dispuso de numerosas oportunidades para abrir el marcador, pero volvió a evidenciar problemas de efectividad frente al arco rival, una situación que terminó siendo aprovechada por el conjunto norteafricano.
La única anotación del encuentro llegó al minuto 86, cuando Anis Hadj Moussa sacó un potente remate de zurda desde el vértice del área que dejó sin opciones al guardameta neerlandés y selló la victoria de Argelia.
Pese a la derrota, el principal problema para los “Oranje” no fue la generación de juego ofensivo, sino la falta de precisión en la definición. El delantero Donyell Malen fue uno de los jugadores más activos en ataque, pero también uno de los más desafortunados.
Apenas a los ocho minutos, un remate suyo se estrelló en el poste. Posteriormente desaprovechó una clara asistencia del debutante Crysencio Summerville y, antes del descanso, vio cómo un defensor argelino evitaba otro de sus intentos sobre la línea.
Países Bajos también celebró brevemente una anotación de Tijjani Reijnders en la primera mitad, pero el tanto fue invalidado por fuera de juego tras la revisión de la jugada.
Cuando los errores ofensivos neerlandeses no impidieron el gol, apareció la figura del guardameta Luca Zidane. El portero del Granada, hijo del legendario exfutbolista francés Zinedine Zidane, firmó varias intervenciones decisivas para mantener su arco en cero.
Zidane regresó a la actividad utilizando una máscara protectora tras recuperarse de una fractura de mandíbula y mentón sufrida a finales de abril. Su actuación fue clave para sostener a una selección argelina que fue creciendo con el paso de los minutos.
El conjunto africano aprovechó la confianza ganada durante el encuentro para responder con peligrosos contragolpes y terminó encontrando el premio en los minutos finales gracias a la inspiración de Hadj Moussa.
La derrota deja algunas dudas en torno a Países Bajos, considerada por varios analistas como una de las selecciones con potencial para sorprender en el próximo Mundial, pero que volvió a mostrar dificultades para transformar su dominio en resultados.
Por su parte, Argelia confirmó su buen momento competitivo con una victoria de prestigio ante una de las selecciones más tradicionales del fútbol europeo.