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Vingegaard y Pogacar a decidir el Tour de Francia en los Pirineos

Agencias

Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar, duelo al sol en la montaña: con el británico Geraint Thomas al acecho, el maillot amarillo danés del Jumbo y el esloveno del UAE, vigente doble campeón del Tour, encaran la tercera semana de carrera con las espadas en alto y los efectivos parejos luego de las perdidas equilibradas por caídas y covid-19.

Si en los Alpes resultó decisivo el más nutrido efectivo de corredores en el equipo Jumbo, las fuerzas se han igualado antes de llegar a los Pirineos, el macizo que separa Francia de España, y quizá la gloria de la decepción en este Tour.

Aunque el domingo, víspera de la última jornada de descanso, ambos corredores llegaron a la par a la meta, con lo que se mantiene la diferencia de 2 minutos y 22 segundos entre los dos principales favoritos, la etapa dejó sensaciones diametralmente opuestas en ambos. Físicas y anímicas.

– Golpe físico y anímico –

En efecto, Vingegaard se fue al suelo a unos 57 kilómetros para la meta en Carcasona, y aunque en principio sus heridas no revisten de gravedad, las caídas por suaves que sean, no suelen ser buenas compañeras de viaje para un corredor.

Pero si algo puede estar lamentando el danés de 25 años en este día de descanso es la pérdida el domingo de dos de sus principales gregarios en la montaña; el ganador de las tres últimas ediciones de la Vuelta a España Primoz Roglic y el no menos leal escudero neerlandés Steven Kruijswijk.

El esloveno venía padeciendo los últimos días las secuelas de una caída producida en Dinamarca. Kruijswijk, por su parte, se fue al suelo a falta de 64 kilómetros en la calurosa etapa del domingo.

Ahora la balanza está equilibrada, con seis corredores el Jumbo y otros tantos el UAE, que había sufrido los abandonos la semana pasada por covid-19 del neozelandés George Bennett y el noruego Vegard Stake Laengen.

“Ahora se puede decir que estamos en igualdad”, proclamó el domingo el vigente doble campeón del Tour Tadej Pogacar. “Será interesante la próxima semana”, agregó el corredor, al que se le vio muy desasistido en los Alpes, donde cedió tiempo en el Col du Granon.

Vingegaard sabe lo que le espera en las cinco etapas que restan antes del paseo por los Campos Elíseos en París. Un fuego a discreción. “Me va a atacar quizá hasta en el día de descanso”, exageraba.

¿Pero serán suficientes esos ataques para comerle el tiempo suficiente al danés para romperle su coraza amarilla?

Según los expertos, a Vingegaard podría bastarle con salir de los Pirineos con al menos un minuto de margen antes de la contrarreloj de la penúltima etapa, de 40,7 kilómetros. Pero Pogacar ya sabe lo que es conquistar un Tour en una penúltima etapa en la lucha contra el crono (en 2020 cuando ganó a Roglic).

A los duros finales del miércoles en Peyragudes y un día después en Hautacam podrían sumarse como factores decisivos el calor y la presión.

– Un ‘Johan Cruyff’ del ciclismo –

“Nuestra estrategia es estresar a Jonas Vingegaard y al Jumbo-Visma todo lo que podamos”, avisaba Pogacar, un ‘Johan Cruyff’ del ciclismo por poner en práctica un ‘ciclismo total’ alejado de conservadurismo y convencionalismos.

“Sé por experiencia propia que vestir el maillot amarillo es mucha presión sobre los hombros”, afirma el esloveno apuntando a la inexperiencia relativa de su rival, que nunca hasta este Tour había liderado una carrera de tres semanas.

Lucir la túnica más deseada del ciclismo mundial aporta gloria pero también obligaciones no siempre placenteras; el protocolo, las entrevistas, los patrocinadores.

De eso sabe el antiguo corredor francés, portador del maillot amarillo durante once días en 1992, Pascal Lino. “El maillot amarillo trasciende pero aporta también mucho cansancio. Uno llega más tarde, tienes más compromisos, yo terminé el Tour completamente quemado”.

“El pequeño Pogacar tiene carácter, se va a mover”, estima Lino, quien espera un final de Tour “apasionante”.

Más allá de los dos hombres más fuertes de este Tour, las opciones del resto no parecen ir más allá de hacerse un hueco en el podio. El británico Geraint Thomas, ganador del Tour en 2018, está a 2 minutos y 43 segundos, y deberá atacar si quiere escalar algún puesto, algo que no ha hecho en lo que va de Tour, mostrando un perfil discreto.

El colombiano del Arkea Nairo Quintana, sexto en la general, tiene al galés a 1 minuto y 32 segundos.

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